La historia se siente en el recodo de las callejuelas así como a lo largo de las visitas. Cada piedra y cada hoja de vid parecen tratar de llamar su atención, y sus papilas empiezan a estremecerse con tan solo sentir el olor de los macarrones fabricados en la más pura tradición. Este pueblecito medieval, situado en el corazón de uno de los muy célebres viñedos de la región de Burdeos, es único en su estilo dado a la gran cantidad de propiedades vitícolas, de la qualidad de sus vinos y de sus majestuosas arquitecturas, así como de sus monumentos.
Un pueblo lleno de historia encaramado en un promontorio rocoso, Saint Emilion y su viñedo sacan su originalidad de la roca calcárea. Del siglo 9 al siglo 19, los hombres tuvieron la voluntad de extraer la piedra para construir el conjunto arquitectural de la ciudad y las propiedades vitícolas. Como testimonio quedan 200km de canteras subterráneas así como la más grande iglesia monolítica de Europa. El calcáreo siempre omnipresente, ofrece un terruño de excepción a la vid de Saint-Emilion. Los hombres siempre supieron adaptarse a este magnifico paisaje sin jamás tener que transformarlo, ofreciendo una harmoniosa homogeneidad entre la arquitectura y los colores : la luz ocre los hipnotiza y las piedras los hacen viajar hacia el pasado para poder contarselo todo ..